segunda-feira, 22 de dezembro de 2008

Gol de Azúcar

al Cristian


Yo veía la película mientras comía una tarta de limón. O, tal vez, mientras sorbía el dulce de la tarta de limón, intentaba volar en la película de nostalgias y sueños. Unos más melados que los otros, con más o menos crema, y el gusto del limón a veces discreto, en otras imperativo. Buscaba a algo además de la tarta, de la película, de la vida cotidiana que me rellenaba cuando yo no me sentía exigente. Buscaba a tí, perdida entre plantaciones de caña de azúcar y deseos distintos y diversos. Te perdía, aunque estuviera tan despierto. Te encontraba, cuando así mismo me daba cuenta de que había soñado.

Tú paseabas por La Habana entre balcones y bicicletas con tu camiseta de equipo de fútbol. Tu siempre en el tuyo, distribuyendo sonrisas al mar, al Malecón, a las olas y a los holas que venían sin cualquier pudor. Eras tú, estaba seguro, pero tú no me seguías ni tampoco me mirabas. Eras tú, tu sonrisa, tu caminar bailado y dulce. Pero yo me veía amargo. No por mí, pero por el vacío que tú dejabas mientras caminaba: pues te alejabas. Pues te alejabas demasiado. Y los balcones se quedaban más largos y me impedían de mirarte aún más, de acompañar tu brillo. Tú jamás me has vuelto tus ojos. Cómo si fuéramos de equipos distintos y tú necesitabas alcanzar tu reto a fin de dominar el partido. Como si fuéramos. Pero yo aún me creía tu hincha, tu admirador.
Tú, siempre. Y linda.

Después la escena se fue a un campo de caña de azúcar, y tú te perdía entre las plantas, y yo te perdía entre las plantas, y había mucha gente trabajando ahí. Ya te habías cambiado, no vestías nada, eras simplemente tú y tu brillo, pero yo ya no te encontraba.

Y el dulce de la tarta, dulce de caña de azúcar de mis pensamientos.
Y la película de nostalgias de lo que compartimos y de lo que tampoco compartimos.
Yo entre ambos, pero tú no conmigo. Era un sazón que yo buscaba hace tiempos… y que todavía busco. Lo sigo buscando.

Um comentário:

Débora Poulain disse...

Belas cenas... imaginei um filme, de verdade!